Detenido un guardia civil por disparar en la calle tras una discusión con otro agente

J. RAMÓN RODRÍGUEZ .- 08/04/2017

El Juzgado investiga el autor de los disparos por tentativa de lesiones con instrumento peligroso

Exterior del cuartel de la Guardia Civil en Almarza. - VALENTÍN GUISANDE Exterior del cuartel de la Guardia Civil en Almarza. – VALENTÍN GUISANDE

Las discrepancias entre dos guardias civiles del cuartel de Almarza a través de la red de mensajería instantánea whatsapp terminaron con dos disparos con el arma reglamentaria de uno de ellos al suelo, su detención como presunto autor de un delito de tentativa de lesiones con instrumento peligroso y un Comandante de Puesto lesionado al sufrir una fractura en la mano.
Un agente de la Guardia Civil del puesto de Almarza fue detenido el pasado jueves 30 de abril por haber realizado dos disparos al suelo tras mantener una trifulca con otro compañero de las mismas dependencias como presunto autor de un delito de tentativa de lesiones con instrumento peligroso, según ha podido saber este periódico de fuentes jurídicas.
Los hechos comenzaron un día antes de la detención. Al parecer, dos agentes de dicho cuartel, uno de los 19 que hay diseminados por la provincia, mantuvieron una conversación con cierta tensión por whatsapp, segun ha podido saber este periódico.
Las diferencias mantenidas durante el diálogo por dicha red de mensajería instantánea derivó en que ambos agentes se citasen al término de la jornada laboral fuera de las dependencias del instituto armado en la localidad de Almarza, donde están destinados.
Los agentes recuperaron la conversión de manera presencial, en la que continuó la tensión y que derivó con que uno de ellos al sentirse presuntamente amenazado de muerte por su colega en el instituto armado sacase la pistola reglamentaria y de manera supuestamente accidental realizase dos disparos contra el suelo.
Según ha podido saber este periódico, el autor de los disparos en su declaración ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Soria, que se encontraba de guardia cuando ocurrieron los hechos, señaló que sacó la pistola reglamentaria ante las presuntas amenazas de muerte que recibió del otro agente del cuerpo durante el diálogo que mantuvieron en la calle, en las inmediaciones del cuartel.
Una de las balas de los disparos pegó en el suelo y la otra se incrustó contra un muro, según informaron fuentes del proceso judicial. Además, el autor de los disparos indicó en su declaración que su arma pudo ser manipulada por el guardia civil con el que tuvo sus diferencias ya que según declaró la tuvo en su poder y después se la entregó. De hecho, el agente que supuestamente amenazó al autor de los disparos recogió los casquillos de las balas y desarmó a su colega.

Posteriormente, los dos agentes de cuartel de Almarza, en el que están destinados cuatro guardias civiles, se tranquilizaron con la clara intención de quitar importancia a los hechos.
El presunto autor de los disparos, incluso, intentó comunicar los hechos a cargos superiores, aunque no llegó a realizar la llamada telefónica. Poco después, uno de los agentes desplazó en su vehículo al autor de los disparos hasta su domicilio en la capital soriana.
Tras dejar a su compañero en su residencia, el conductor regresó al cuartel de la Guardia Civil de Almarza donde mantuvo una conversación con el Comandante de Puesto, que ocupa uno de los cuatro efectivos del instituto armado, y con el que, al parecer, mantuvo diferencias.
Según ha podido saber este periódico, el Comandante de Puesto resultó lesionado en una mano tras quedarse atrapada cuando presuntamente el otro agente cerró una puerta. El Comandante de Puesto sufrió la fractura de la mano.
Un día después, el jueves 30 de abril, el agente que realizó los disparos con el arma reglamentaria recibió la baja laboral por una crisis de ansiedad y, paralelamente, fue telefoneado por un superior de la Comandancia de la Guardia Civil de Soria para se presentara en las dependencias del instituto armado.

Según confirmaron fuentes del proceso judicial, este agente se personó de manera voluntaria en las instalaciones de la Comandancia y, posteriormente, fue detenido e ingresó en los calabozos de Eduardo Saavedra donde pasó la noche. A primera hora del viernes, 31 de marzo, este agente de la Guardia Civil fue trasladado al Palacio de Justicia y fue puesto a disposición judicial.

En su comparecencia ante la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 4 de Soria, el guardia civil investigado por un presunto delito de tentativa de lesiones con instrumento peligroso señaló que desenfundó el arma ante la amenaza de muerte de su compañero y dejó entrever que su arma pudo ser manipulada precisamente por el agente con el que tuvo las diferencias verbales por whatsapp y más tarde de manera presencial.
El presunto autor de los disparos quedó en libertad sin cargos tras prestar declaración aunque sujeto a unas medidas cautelares. La juez decretó, a través de un auto, una orden de alejamiento del otro compañero al que no puede acercarse a menos de 200 metros de su persona, de su residencia y con el que no puede comunicar de cualquiera de las maneras posibles al tiempo que se le intervinieron las armas.
Desde entonces está siendo investigado por un presunto delito de tentativa de lesiones instrumento peligroso y continúa de baja médica. Paralelamente al proceso judicial, el instituto armado investiga los hechos de acuerdo al reglamento militar. DIARIO DE SORIA intentó ayer infructuosamente conocer la versión del jefe de la Comandancia, Andrés Velarde.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s